El gateo, se tenga la edad que se tenga

IMG_1318

Algunos niños no gatean y empiezan directamente a andar. Otros sí. Siendo las dos circunstancias completamente normales. Sin embargo, hay que darle al gateo la importancia que tiene. Alrededor de los 9 meses es cuándo muchos suelen gatear, otros no gatean y pasan directamente a andar de lado agarrado al sofá o sillas, otros lo hacen más allá del año y otros primero andan y luego gatean. Todo es normal.

Para gatear, necesita que su cuerpo esté preparado y pueda estar a “cuatro patas”, y para ello su musculatura tiene que estar fuerte (espalda, zona abdominal, piernas, brazos), así que antes de gatear su cuerpo se prepara cogiendo objetos cercanos tanto boca arriba, cómo boca abajo, y la frustración por no llegar al objeto será lo que le lleve a deslizarse y gatear finalmente.

Lo primero que hay que saber, que no hace falta estimular al bebé para que gatée, a excepción de los niños que tengan problemas de desarrollo, que entonces sí necesitarán estimulación por parte de padres, y si es necesario, por parte de fisioterapeuta o terapeutas de terapias alternativas. En el resto de casos, la mayoría de los niños aprenden a gatear solos, lo que hay que hacer es poner las condiciones para que él pueda evolucionar a su ritmo, por tanto, que el bebé esté en suelo todo el tiempo posible o en suelo de goma, boca abajo, con ropa cómoda o mejor si sólo lleva puesto el body o sólo el pañal si es verano para que pueda moverse libremente, que no haya peligros cerca, y alguna cosa que le pueda interesar mucho un poco cerca y poco a poco ir alejándolo (su juguete favorito, un espejito para que se vea reflejado, un mando a distancia que ya no se use, una revista… un platito de plástico con su fruta favorita o trozo de pan.  si es un bebé amamantado, pues el pecho de su madre .. o simplemente una persona con la que quiera jugar… cada bebé se sentirá motivado con cosas distintas, sólo hay que crear el clima adecuado). También hay bebés más asustadizos y no quieren gatear en suelo, pero sí en superficies más blanditas.

Para los bebés que tengan problemas en el desarrollo diagnosticado, además de ésto, pueden ponerle un rodillo en la tripita o una toalla enrollada, para ayudarles. Además de ponerlos boca abajo sobre pelotas de pilates grandes, realizando ejercicios de equilibrio boca arriba y boca abajo, lateralmente y en círculo. Además se pueden hacer ejercicios tumbados en suelo, para coordinar brazo derecho que se toque con pierna izquierda, y viceversa.

Por qué es importante gatear en algún momento de la infancia, ya sea antes de andar o después, se tenga la edad que se tenga:

  1. El gateo conecta los hemisferios cerebrales y crea rutas de información cruciales para la maduración de las diferentes funciones cognitivas.
  2. Desarrolla el patrón cruzado que es la función neurológica que hace posible el desplazamiento corporal en equilibrio del cuerpo humano. Ese movimiento comprende el del eje de las caderas y el de los hombros. Al gatear se tonifican adecuadamente los músculos que más adelante permitirán que el niño mantenga la columna perfectamente recta cuando esté maduro para poder ponerse de pie.
  3. Desarrolla el sistema vestibular y el sistema propioceptivo. Ambos sistemas permiten saber dónde están las partes del cuerpo de uno.
  4. Permite el enfoque de los ojos. Al mirar al suelo para colocar la mano o la rodilla convenientemente, el niño enfoca los dos ojos en un mismo punto a corta distancia. Éste es un estupendo ejercicio muscular para los ojos y es tal su importancia que, según estudios de optómetras, el 98% de los niños con estrabismo no gatearon lo suficiente de pequeños.
  5. El niño siente la tactilidad de la palma que está viendo. Esto tiene una serie de ventajas de manualidad fina que luego influirán en la escritura. Además, al masajear la palma de la mano, ésta envía información al cerebro de dónde está y de las diferentes sensaciones y texturas que siente. También, al gatear el niño apoya su peso en las palmas de las manos y soporta esa tensión en las articulaciones de las muñecas, de los hombros, de la columna vertebral, de los fémures y de las caderas. Así percibe la oposición de la gravedad y aprende a manejarse con ella.
  6. Le ayuda a medir el mundo que le rodea y el niño se adapta al medio. La distancia que hay entre los ojos y la palma de la mano al gatear es una medida fundamental, LA BRAZA, en todas las civilizaciones. Con esa nueva medida corporal el niño mide el mundo circundante, y por eso cuando de mayor volvemos a un lugar de la infancia lo percibimos más pequeño de lo que era, porque entonces la propia medida de la braza era menor.
  7. Ayuda a establecer la futura lateralización del cerebro (cuando uno de los hemisferios se convierte en dominante y el otro en servidor para no tener que operar ambos a la vez).
  8. Ayuda a poder escribir en el futuro. Mediante el gateo se va desarrollando la coordinación cerebral ojo-mano. Cuando el niño gatea se establece entre ambos una distancia similar a la que más adelante habrá entre ojo y mano a la hora de leer y escribir.
Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s